xerostomía

Xerostomía: Sequedad en la boca

La sequedad bucal, también conocida como xerostomía, es una problemática bucal muy frecuente. Se trata de la sensación o padecimiento de insuficiencia salival, comprometiendo la posibilidad de mantener húmeda nuestra boca. Esta dolencia puede provocar alteraciones en nuestra salud bucodental. 

La falta de saliva en la boca se suele dividir en dos trastornos: Hiposialia o Xerostomía. La hiposialia se refiere a la disminución objetiva del flujo salival, <0,5-0,7 ml/min de saliva estimulada. En cambio, cuando hablamos de xerostomía, nos encontraremos con la sensación de poseer menor cantidad de saliva, pero sin que el flujo salival se encuentra por debajo de dicho umbral. Se considera una sensación subjetiva de sequedad bucal.

En la actualidad, entre un 5 y 45% de personas adultas tienen la sensación de poseer la boca seca. Suele ser más común en las mujeres mayores, por lo que afecta en gran medida a la población geriátrica. 

¿Cuáles son las causas de la xerostomía?

La sequedad bucal se suele relacionar con el consumo de medicamentos, el padecimiento de algunas enfermedades, y la radioterapia de cuello y cabeza. 

Medicamentos:

  • Fármacos anticolinérgicos: Los antagonistas de los receptores muscarínimos M3, empleados como tratamiento broncodilatador de afectaciones respiratorias, suelen provocar una saliva más espesa.
  • Otros fármacos broncodilatadores: Los beta-2 agonistas, empleados para el asma y otras afectaciones respiratorias.
  • Fármacos para el tratamiento de la hipertensión: Los antihipertensivos tipo diurético, bloqueantes de los canales de calcio, inhibidores de la enzima conversora de angiotensina y los beta-bloqueantes, se encuentra estrechamente asociados con una reducción en el flujo salival.
  • Fármacos antiretrovirales: Suelen ser empleados para el tratamiento del VHI/SIDA. 
  • Relajantes musculares: Un claro ejemplo será la tizanidina.
  • Fármacos para la ansiedad: Las benzodiacepinas.
  • Antidepresivos: Los inhibidores de la recaptación de la serotonina y los antidepresivos tricíclicos.
  • Agentes quimioterápicos: Se suelen asociar con boca seca de manera transitoria.

xerostomía

Enfermedades sistémicas:

  • Síndrome de Sjögren: Se trata de una enfermedad autoinmune que afecta principalmente a las glándulas salivales y a las lacrimales, produciendo hiposialia y xeroftalmia/queratoconjuntivitis seca. Suele ser más frecuente en mujeres de edad media.
  • Otras enfermedades: La diabetes mellitus 1 y 2, el hipotiroidismo, la enfermedad de Parkinson, la depresión o la infección por VIH.

Radioterapia

La radioterapia de cabeza y cuello suele ser necesaria en tratamientos de determinados cánceres. Dicho tratamiento puede producir una alteración de las glándulas salivales, desencadenando una reducción del flujo salival. A lo largo de las sesiones podrá provocar la pérdida total de la secreción de la glándula. 

¿Cuáles son las consecuencias de la sequedad bucal?

La reducción salivar puede provocar una mayor predisposición a ciertas enfermedades.

  • Úlceras bucales (heridas).
  • Caries.
  • Enfermedades de las encías: gingivitis y periodontitis.
  • Sobreinfección por cándida.
  • Sialoadenitis bacteriana.
  • Halitosis o mal aliento.

¿Cómo se puede tratar la sequedad bucal?

Para controlar la sensación de sequedad bucal, debemos determinar cuáles son sus causales y proceder a tratar la problemática.  

  • Medicamentos: Se aconsejará visitar al médico especialista a fin de reducir o sustituir la ingesta del medicamento.  
  • Hidratación: Se recomienda hidratar la boca aumentando el consumo de agua y líquidos. Debemos recordar que el mínimo recomendado por día es de 2 litros. Asimismo, se recomienda evitar consumo de café y alcohol.
  • Consumo de productos específicos: Existen determinados productos, como los chicles o caramelos sin azúcar, que estimulan la producción salival. 
  • Sustitutos salivales: Productos a base de carboximetilcelulosa y mucinas, humedecen la mucosa oral y alivian la sequedad bucal. 
  • Enjuagues bucales específicos: Se suelen recomendar enjuagues a base de aceites lubricantes y productos antibacterianos, calmantes y cicatrizantes.
  • Fármacos estimulantes: La pilocarpina o la cevimelina ayudan a la secreción por parte del tejido glandular.

En todos los casos se recomienda consultar previamente con nuestros especialistas en Clínica Cairo Franch.